“Torbellino de traspaso, todo lo que tengo en el íntimo incierto, ideas, bosquejos, fotografías, contextos y ridículos pensamientos, la blasfemo .La fé.
La memoria que poseo sobre los hombros dislocados que explota con demencia insensata escribiendo depresiones en mi membrana, lo restriego. El llanto.
Sólo por el placer de las cosas, es tan anómalo, es tan fascinante y la veo venir entre los escombros de Dios, la asumo. La muerte.
Carrusel de mil colores, estrépito de padecimiento y exaltación, la deshonra guía el camino, aparece una flecha de desvió, la elijo. La vida.
Necesito conseguir todo, ungir mi discernimiento en aguas sagradas y voltearlo plenamente, un animal degollado, para que no se impaciente, la creo. La Imaginación.
¿Qué mierda, qué hago?, soplos en mis vísceras sé revuelven con ardor de paz, estoy ahogada, entre rejas, me consume. La locura.
La carta con letra añeja escrita con soberbia por entre las líneas del ferrocarril se advierte tu fuerza y presencia no expresada como desearías, la solicito. La esperanza.
Un cerco de alambres punzantes, quemantes gotas de sangre hierven el vientre abierto desde tus cabellos hasta mis pies sedientos, me entrego. El sexo.
No esperaba menos de ti, criatura de indulgente caminar, traspasas las vidas cortando mis venas hilachentas, te odié, te acepté, te amo. El don.
La tensión en demasía, transpirados cuerpos casi inertes sobre el colapso programado por un ser divino, créanlo o no, vida mía, sólo mía. Parir.
Mentiras piadosas entre los arbustos de la inocencia incriminada, maltrechos bastardos que se empecinan en subsistir sin inteligencia racional, lo reniego. El amor.
La convivencia entre mi ser y mi ente es cada vez mas apocalíptica, no sé hasta dónde llegaré, todo puede suceder, lo imploro. El comienzo.”
miércoles, 22 de octubre de 2008
viernes, 10 de octubre de 2008
“Poema que roba a poema…” (¿Tendrá un Nobel de indulgencia?)
“Retornan mil poemas con estas mismas frases
Se vienen a mi mente dislocada, vociferando
Acusando a mi pellejo de robo sin violencia
Pero con un arma blanca en mi huesudo estornudo
Trastocadas están, mas añejadas no pedían acabar.
Salvo conducto policial se supone que poseen
Estas risueñas grafías, de algunas otras locas
Más que yo, no podía ser, rancia no quería ser
Dando vuelta un esquinazo, moviendo el viento
Escribiendo en un boleto, tomando un aliento terco.
Transitando por sus modales, me retiro al instante
Al darme cuenta del cuento que me arrebatan
Estas ladronzuelas de espejismos ajenos
De almas empotradas, en esos escritos viejos
No se presume que yo era, ¿la cleptómana?
Me declaro inocente, ante mis culpas evidentes
No engaño a un colega, aunque me lo revuelque
Lo encuentre en un orfanato o purgatorio humeante
O también, en algún sanatorio distante, -¿quién sabe?-
Pero estas ladronas, sí me han arrebatado mi sonrisa.
Me han robado el incienso de aquella noche
Las caricias que recibí al amanecer, el beso al despedir
Los recuerdos infructuosos de uno de mis amados
Que entregan material para transformar en psicodélia
Todo lo escrito esta tarde, en este ambientado sitio…
-Valla- digo, que me han jodido”.
Se vienen a mi mente dislocada, vociferando
Acusando a mi pellejo de robo sin violencia
Pero con un arma blanca en mi huesudo estornudo
Trastocadas están, mas añejadas no pedían acabar.
Salvo conducto policial se supone que poseen
Estas risueñas grafías, de algunas otras locas
Más que yo, no podía ser, rancia no quería ser
Dando vuelta un esquinazo, moviendo el viento
Escribiendo en un boleto, tomando un aliento terco.
Transitando por sus modales, me retiro al instante
Al darme cuenta del cuento que me arrebatan
Estas ladronzuelas de espejismos ajenos
De almas empotradas, en esos escritos viejos
No se presume que yo era, ¿la cleptómana?
Me declaro inocente, ante mis culpas evidentes
No engaño a un colega, aunque me lo revuelque
Lo encuentre en un orfanato o purgatorio humeante
O también, en algún sanatorio distante, -¿quién sabe?-
Pero estas ladronas, sí me han arrebatado mi sonrisa.
Me han robado el incienso de aquella noche
Las caricias que recibí al amanecer, el beso al despedir
Los recuerdos infructuosos de uno de mis amados
Que entregan material para transformar en psicodélia
Todo lo escrito esta tarde, en este ambientado sitio…
-Valla- digo, que me han jodido”.
sábado, 20 de septiembre de 2008
“Mi cuerpo”
“Mi condena perpetua, desenfrenos encubiertos
Tus deseos y flagelos concretos
En tus recuerdos, en tus manos cortadas
Te incitan hasta el pecado terreno
Suplicando me quede a tu lado eterno.
Piel blanca, transparente y aromática
Suave, ligera, líneas en curvas bellas
Fogosidad sin límite, pero palpable
Amada y odiada por ser como soy
Viviré con el tormento, sin más recelos.
Envidiada y esperada en tiempos insanos
Causando maltrechos a quien me ama
Y decide no tenerme entre sus sábanas
Por motivos erróneos, cargando cruces
Que piensan, evitarán desearme por siempre.
Mis caderas enmarcadas por sus huesos
Envueltas, lujuriosas ellas
Mis senos esculpidos por mi hijo
Marcados pezones me han dejado
Que festejan mis amantes clandestinos.
Mis manos se precipitan hacia su presa
Mis labios besan esta torpeza
Mi boca de frutilla emite quejidos
Que excitan a cual comensal
Hasta que pierden, su valiosa conciencia.
Mis glúteos te encarcelan prisionero
Mi vientre recibe tus quejidos placenteros
Mi trasero recibe tus mimosos golpecitos
Mi vagina penetra tu hombría -¿Perfecta?-
Esculpiendo a mano tus escondidos desenfrenos.
De pie ante tu estampa en la cama
Me contorneo al son de la música
Movimientos que no dejas de advertir
Encandilando tú sombra enajenada
Culpándote por el placer que calmas al verme.
En sus retinas y en sus éticas
Quedaré estampada – ¡Ay Señores!-
Cada noche sedienta y ardiente
No hay clemencia que llore por sus errores;
Mas de recordar mi cuerpo; arden en el infierno.”
Tus deseos y flagelos concretos
En tus recuerdos, en tus manos cortadas
Te incitan hasta el pecado terreno
Suplicando me quede a tu lado eterno.
Piel blanca, transparente y aromática
Suave, ligera, líneas en curvas bellas
Fogosidad sin límite, pero palpable
Amada y odiada por ser como soy
Viviré con el tormento, sin más recelos.
Envidiada y esperada en tiempos insanos
Causando maltrechos a quien me ama
Y decide no tenerme entre sus sábanas
Por motivos erróneos, cargando cruces
Que piensan, evitarán desearme por siempre.
Mis caderas enmarcadas por sus huesos
Envueltas, lujuriosas ellas
Mis senos esculpidos por mi hijo
Marcados pezones me han dejado
Que festejan mis amantes clandestinos.
Mis manos se precipitan hacia su presa
Mis labios besan esta torpeza
Mi boca de frutilla emite quejidos
Que excitan a cual comensal
Hasta que pierden, su valiosa conciencia.
Mis glúteos te encarcelan prisionero
Mi vientre recibe tus quejidos placenteros
Mi trasero recibe tus mimosos golpecitos
Mi vagina penetra tu hombría -¿Perfecta?-
Esculpiendo a mano tus escondidos desenfrenos.
De pie ante tu estampa en la cama
Me contorneo al son de la música
Movimientos que no dejas de advertir
Encandilando tú sombra enajenada
Culpándote por el placer que calmas al verme.
En sus retinas y en sus éticas
Quedaré estampada – ¡Ay Señores!-
Cada noche sedienta y ardiente
No hay clemencia que llore por sus errores;
Mas de recordar mi cuerpo; arden en el infierno.”
“Con ventaja”
“Ay amigo mío, ¿Qué voy hacer contigo?;
Tú me contabas el cuento del lobo, su aullido y la luna;
Con mi ritmo psicodélico, bailaba en las luces de la noche;
Cargando con el vínculo, en busca de otro final sin prejuicios.
Ay amigo mío, ¿Qué voy hacer contigo?;
Tu mismo comenzaste, borrando episodios del cuento engreído;
Me los empezaste a mostrar, con el brillo de tu ojo delatador;
La edición se concentró en tus manos, trazando con licor el escrito.
Ay amigo mío, ¿Qué voy hacer contigo?;
Traspasando barreras indebidas, mi piel se eriza;
Tocando temas indiscretos, el corazón se acelera;
El roce de miradas, provoca el oleaje de mis caderas.
Ay amigo mío, ¿Qué voy hacer contigo?;
Debes pedir audiencia, con la que se cree princesa;
Tienes que llenar una solicitud, sin demora ni rectitud;
Y de príncipe azul para el baile disfrazado, deberás asistir.
Ay amigo mío, ¿Qué voy hacer contigo?;
A medianoche te citaré en el umbral de mi corsé;
Tus pasos insaciables previo a eso, escucharé a lo lejos;
Y tus besos de canela, surtirán el efecto que deseas;
Sin protestos ni lamentos”.
domingo, 7 de septiembre de 2008
“Cuento de hadas”
“Hoy amanecí en otro lugar
No estoy en mi cuerpo
Ando vagando desprevenida
Me siento aturdida.
No sé que hacer
No sé que escribir
No sé que llorar
No sé que gritar.
Mirada disipada
Cognición estropeada
Letras al vació
Dolor en mi espejismo.
Tengo sueño
Tengo sed
Quiero un amor tener
Como suspiro defensor.
No es insolente
No es mi culpa
Querer que me quieran
Como a una princesa.
No quiero una manzana
No quiero una madrastra
No quiero un bosque
No quiero un lobo etéreo.
Quiero un buen cuento
Relatado con amor
Bajo mis sábanas
Y mis sueños de pasión.
Añorando una caricia
Con tu voz de hombría
Tus manos acogiendo
A esta doncella perdida”.
No estoy en mi cuerpo
Ando vagando desprevenida
Me siento aturdida.
No sé que hacer
No sé que escribir
No sé que llorar
No sé que gritar.
Mirada disipada
Cognición estropeada
Letras al vació
Dolor en mi espejismo.
Tengo sueño
Tengo sed
Quiero un amor tener
Como suspiro defensor.
No es insolente
No es mi culpa
Querer que me quieran
Como a una princesa.
No quiero una manzana
No quiero una madrastra
No quiero un bosque
No quiero un lobo etéreo.
Quiero un buen cuento
Relatado con amor
Bajo mis sábanas
Y mis sueños de pasión.
Añorando una caricia
Con tu voz de hombría
Tus manos acogiendo
A esta doncella perdida”.
“Siente”
“Tómame entre tus pretensiones;
Antes que mi piel se quiebre.
Demostrando concreta tú falta;
Entre mis húmedos ensueños.
Que deseo, realidad se conviertan;
A cada anochecer, a cada amanecer.
Entre las lunas de tú olvido;
Entre tus deseos escondidos”.
Antes que mi piel se quiebre.
Demostrando concreta tú falta;
Entre mis húmedos ensueños.
Que deseo, realidad se conviertan;
A cada anochecer, a cada amanecer.
Entre las lunas de tú olvido;
Entre tus deseos escondidos”.
domingo, 31 de agosto de 2008
“Violeta, ¿te cuento?”
“Mi emisora favorita quiere rebautizar una linda callecita Santiaguina.
Mi Violeta resucitada y querida.
Se están removiendo las conciencias de cabros chicos y de los no tanto también,
estampando sus utópicas firmas, apoyando este mínimo ensalce merecido halagador.
Es una gran idea, cambiar a la Carmen por la Violeta engalanada.
Con todo el respeto sin obviar, por el nombre de la Virgen patrona del subsuelo
ancestral, aquél que te vio amanecer y que tú como segundo nombre, llevas con verdadero orgullo tan rebién, pero por desgracia o injusticia no ha sabido
acicalarte como te mereces, niña furtiva.
Nuestra chilena de la mejor cepa.
Sueño paseando mis ilusiones por este asfalto, en venganza de la no apreciada gente normal y anormal también, descansando en algún paradero, inhalando el aire sembrado con tu aroma y adornado con alguna de tus maravillosas obras artesanas, nacidas de tus manos, fecundadas como un verdadero principito iluminado.
En estos jardines urbanos, deben florecer los capullos de tus cabellos negros, esparciendo el pólen, como las melodías que escuchamos al alero de una radio stéreo.
Sólo reniego de las políticas que se interponen en esta revuelta sensata, que nadie relama votos en contra, a costillas de tu genialidad, aunque te mantuvieras al margen
de los límites engatusados por algunos años, nos dejaste bien en alto, profeta de tu
cultura, a pesar que en alguna ocasión tu tierra te abofeteara y tu Run run se fugara.
Me imagino que ya debes saber esta noticia que traigo a tu haber, sentada te veo en una nube de desierto florido, susurrando con tu viento sureño, un amor verdadero y tu majestuosa guitarra, que ahora escuchan en vivo y con asombro los ángeles custodios, los mismos que a veces bajan para que te podamos enviar estos recaditos, como unas viejas chismosillas.
Todos tus hijos te observamos desde estos callejones demenciales, anhelando tu arte resucitar, esperando que todas estas bellas intenciones se concreten, como el cemento que recubren nuestros pasos sofocados, hilando tus noventa años y los mil que vienen, desde el arte de tu apasionado corazón chilenero.
Para que jamás sean olvidados, ni tú, ni ningún artista nuestro y el fruto divino siga aflorando como una siempre viva Parra, de la mejor y fructífera tierra araucana.
Así comenzamos la proclama de la primera y verdadera Rock and Pop Star, con el orgullo de ser bien Chilenos, -Mierda-, ya estaba bueno mi alma, que hagamos algo por el rescate de nuestra cultura olvidada y oxidada.
Gracias a la vida, por nuestra Violeta, por siempre resucitada y querida”.
Mi Violeta resucitada y querida.
Se están removiendo las conciencias de cabros chicos y de los no tanto también,
estampando sus utópicas firmas, apoyando este mínimo ensalce merecido halagador.
Es una gran idea, cambiar a la Carmen por la Violeta engalanada.
Con todo el respeto sin obviar, por el nombre de la Virgen patrona del subsuelo
ancestral, aquél que te vio amanecer y que tú como segundo nombre, llevas con verdadero orgullo tan rebién, pero por desgracia o injusticia no ha sabido
acicalarte como te mereces, niña furtiva.
Nuestra chilena de la mejor cepa.
Sueño paseando mis ilusiones por este asfalto, en venganza de la no apreciada gente normal y anormal también, descansando en algún paradero, inhalando el aire sembrado con tu aroma y adornado con alguna de tus maravillosas obras artesanas, nacidas de tus manos, fecundadas como un verdadero principito iluminado.
En estos jardines urbanos, deben florecer los capullos de tus cabellos negros, esparciendo el pólen, como las melodías que escuchamos al alero de una radio stéreo.
Sólo reniego de las políticas que se interponen en esta revuelta sensata, que nadie relama votos en contra, a costillas de tu genialidad, aunque te mantuvieras al margen
de los límites engatusados por algunos años, nos dejaste bien en alto, profeta de tu
cultura, a pesar que en alguna ocasión tu tierra te abofeteara y tu Run run se fugara.
Me imagino que ya debes saber esta noticia que traigo a tu haber, sentada te veo en una nube de desierto florido, susurrando con tu viento sureño, un amor verdadero y tu majestuosa guitarra, que ahora escuchan en vivo y con asombro los ángeles custodios, los mismos que a veces bajan para que te podamos enviar estos recaditos, como unas viejas chismosillas.
Todos tus hijos te observamos desde estos callejones demenciales, anhelando tu arte resucitar, esperando que todas estas bellas intenciones se concreten, como el cemento que recubren nuestros pasos sofocados, hilando tus noventa años y los mil que vienen, desde el arte de tu apasionado corazón chilenero.
Para que jamás sean olvidados, ni tú, ni ningún artista nuestro y el fruto divino siga aflorando como una siempre viva Parra, de la mejor y fructífera tierra araucana.
Así comenzamos la proclama de la primera y verdadera Rock and Pop Star, con el orgullo de ser bien Chilenos, -Mierda-, ya estaba bueno mi alma, que hagamos algo por el rescate de nuestra cultura olvidada y oxidada.
Gracias a la vida, por nuestra Violeta, por siempre resucitada y querida”.
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