sábado, 3 de enero de 2009

“¿Qué debo hacer para ser “una” poeta?”

“Debería disfrazarme de hombre con el mejor traje de polyester
Y un bigote reluciente, junto a una gran voz de torrente vehemente.

Debería seguir mirando alucinada a todos estos Machos Poetas
Seguir aceptando que me hojeen, sin rescatar mi nombre del subsuelo.

Debería enclaustrarme de novata, por los siglos de los siglos
Unas horas antes y unas después, con el tintero al revés.

Debería decir que sé lo que no debería saber, ni hacer, ni joder tal vez
Saber para descoser lo que no debería jamás, por ninguno presentir.

Debería acostarme con todos mis pares y sobarles las bolas
Hostigar sus inciertos y absorberles hasta el tuétano seco.

Debería como dice niño Cristi, no comerme un perro (poeta*)
Digo yo- ¿No sin ensalzarlo ni condimentarlo bien primero?-.

Debería incrustar en mis venas sustancias rotas y escabrosas
Que me acicalen y destiñan las neuronas bien alucinógenas.

Debería ser más hiriente en mis escritos y no una dulce caracola
Aquella que valora en prosa, a todos sus enamorados insurrectos.

Debería aceptar a veces las blasfemias escupidas en mis ojos necios
Pero responder de vez en cuando, con algún golpe en sus torrentes bajos.

Debería colorearme siempre con el maquillaje de aristócrata pulcra
Para pasar por culta y no por puta, aunque las piernas logren abrirme algún día.

Debería dejar de excitarme con mis propios ingredientes de extroversión
Para que mis signos y mi conciencia, no se confundan en las mentes ajenas.

Debo seguir alimentándome con prudencia y respeto inherente - No miento-
Me gustaría seguir cazando en el aire tus hilarantes mariposas fonemas.

Debo, porque creo que hasta el momento en un aguacero de ideas
Es lo que más me ha trastocado, una conversación sincera contigo Poeta.

Debo optar niño en despedida, con quedarme y aprender de lo bueno con lo malo
La magia está en la poesía que no te disocia, cuando nace de tu boca.”

(Y en mi psicodélica silueta…)

A Víctor Campbell Saffie.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

“Postulaciones abiertas”

“Sobre una mesa redonda varios grandes entrelazan algunos planes
Masticando hierbas buenas y una que otra escritura casi apolillada
Los recuerdos los invaden sin retorno, desatornillando viejos sueños
Disecando el charqui para compartir, con algún holgado vaso de chicha y limoná.

Gabriela, Pablo, Violeta, Andrés y Pablo otra vez
Sus estampas talentosas están en busca de algún sucesor
Revisan más de algún currículum, escrito en prosa impetuosa
Intentan dilucidar quién de los postulantes, posee aquél dichoso don.

Aquí yacen sus desplomes, aquí yacen sus premios ya pasados
La gloria poética toco sus hombros sin pudor, para posarlos en esta tierra
Separando la cosecha, se necesitan cultivar nuevos protestantes poéticos
De acuerdo están todos los grandes, mirando desde el cielo que nos invade.

Supe de esta fulminante postulación por un aviso incrustado en mi piel
Escondida en un recóndito lugar, que se avisto sólo hace un par de horas
Se fraguo con dolor, por culpa de la extrema sensibilidad de mi existencia
Lo que creía una miseria, se ha ido convirtiendo en el camino del prodigio.

Continúan debatiendo entre tanto papeleo, sin burocracia inunda la pasión
Escucho a lo lejos sus risas, sus miradas y más de alguna consigna politizada
Sus seres me estremecen, su genialidad me asombra, los espero ansiosa
Pero la campana para salir a recreo ha tocado, la maestra Gabriela.

Don Pablo por dos, se traspasan sus experiencias ya sin acalorarse
Andrés les presenta un alucinante proyecto, a los angelitos guardianes
Mientras Violeta le enseña a cantar más de alguna tonada a Gabriela
Compartiendo los entremeses mencionados, más un caldillo de empanadas.

Regresan a la mesa sin cojeras, para continuar como funcionarios públicos
Ya tiene algunos elegidos, están a la espera de que completen sus obras
Para echarles una ojeada y un aliento de emoción, para luego la bendición
Ya siento algunas gotitas de agua bendita, resbalando por mis utopías.”

lunes, 17 de noviembre de 2008

“Adiós”

“Tranquila susurra la muchedumbre
Los hilos del viento te trasportan
El aroma de mi pecado ajeno.

Abres la boca incierta
Saboreas el placer
Mirando el subsuelo.

Lástima que tu piel
No pueda degustar
Mi sabor, nunca mas.”

“Psicodélihot”

“Mezclando colores
Junte aromas enredados
Entre los pinceles
Y la trementina
Evocando tú semen
Enjaulado en mi vagina.”

"Mi muso"

“-Basta de escribir- me dijiste ayer
Quien lo diría, que tú serias mi consuelo
Gracias a tus consejos bellos
Y el cambio de careta injerta.

Aquella que sólo usas frente a mí
Con el resto de los mortales
No tienes nada que esconder
Pero tal parece, conmigo sí.

-Dime amigo- responde por favor
-¿Qué me escondes en tu corazón?-
-¿Por cuánto tiempo deseas ocultarlo?-
-¿O te preparas para relegarme?-

Crees y sabes que lo puedes hacer
Pero hay algo que te impide borrarme
No me has soltado por completo
Y sufres por mantenerte en este estado.

-Ves mi vida- no dejo de escribir
Y menos después que te conocí
Eres mi amorío platónico
Siempre presente entre líneas.

Siempre vivirás en mi corazón
De loca poetisa desenfrenada
Marcando mis trazos etéreos
Anhelando volver a verte.

Eres mi muso indolente
Eres mi rebeldía eterna
Aunque sea en letra pequeña
Mantente conmigo, imprudente candente.”

miércoles, 22 de octubre de 2008

“Tribuna de opinión”

“Torbellino de traspaso, todo lo que tengo en el íntimo incierto, ideas, bosquejos, fotografías, contextos y ridículos pensamientos, la blasfemo .La fé.

La memoria que poseo sobre los hombros dislocados que explota con demencia insensata escribiendo depresiones en mi membrana, lo restriego. El llanto.

Sólo por el placer de las cosas, es tan anómalo, es tan fascinante y la veo venir entre los escombros de Dios, la asumo. La muerte.

Carrusel de mil colores, estrépito de padecimiento y exaltación, la deshonra guía el camino, aparece una flecha de desvió, la elijo. La vida.

Necesito conseguir todo, ungir mi discernimiento en aguas sagradas y voltearlo plenamente, un animal degollado, para que no se impaciente, la creo. La Imaginación.

¿Qué mierda, qué hago?, soplos en mis vísceras sé revuelven con ardor de paz, estoy ahogada, entre rejas, me consume. La locura.

La carta con letra añeja escrita con soberbia por entre las líneas del ferrocarril se advierte tu fuerza y presencia no expresada como desearías, la solicito. La esperanza.

Un cerco de alambres punzantes, quemantes gotas de sangre hierven el vientre abierto desde tus cabellos hasta mis pies sedientos, me entrego. El sexo.

No esperaba menos de ti, criatura de indulgente caminar, traspasas las vidas cortando mis venas hilachentas, te odié, te acepté, te amo. El don.

La tensión en demasía, transpirados cuerpos casi inertes sobre el colapso programado por un ser divino, créanlo o no, vida mía, sólo mía. Parir.

Mentiras piadosas entre los arbustos de la inocencia incriminada, maltrechos bastardos que se empecinan en subsistir sin inteligencia racional, lo reniego. El amor.

La convivencia entre mi ser y mi ente es cada vez mas apocalíptica, no sé hasta dónde llegaré, todo puede suceder, lo imploro. El comienzo.”

viernes, 10 de octubre de 2008

“Poema que roba a poema…” (¿Tendrá un Nobel de indulgencia?)

“Retornan mil poemas con estas mismas frases
Se vienen a mi mente dislocada, vociferando
Acusando a mi pellejo de robo sin violencia
Pero con un arma blanca en mi huesudo estornudo
Trastocadas están, mas añejadas no pedían acabar.

Salvo conducto policial se supone que poseen
Estas risueñas grafías, de algunas otras locas
Más que yo, no podía ser, rancia no quería ser
Dando vuelta un esquinazo, moviendo el viento
Escribiendo en un boleto, tomando un aliento terco.

Transitando por sus modales, me retiro al instante
Al darme cuenta del cuento que me arrebatan
Estas ladronzuelas de espejismos ajenos
De almas empotradas, en esos escritos viejos
No se presume que yo era, ¿la cleptómana?

Me declaro inocente, ante mis culpas evidentes
No engaño a un colega, aunque me lo revuelque
Lo encuentre en un orfanato o purgatorio humeante
O también, en algún sanatorio distante, -¿quién sabe?-
Pero estas ladronas, sí me han arrebatado mi sonrisa.

Me han robado el incienso de aquella noche
Las caricias que recibí al amanecer, el beso al despedir
Los recuerdos infructuosos de uno de mis amados
Que entregan material para transformar en psicodélia
Todo lo escrito esta tarde, en este ambientado sitio…

-Valla- digo, que me han jodido”.